Por: Germán Laris
El camuflaje de las vacas no impide que sean tomadas y que ninguna de ellas se sorprenda, entre la sed y continuar mordiendo el pasto. El consumo es uno de los temas que cultiva Mario Navarrosales. La vaca que los humanos comen durante alguna hora del día es también sujeto de experimentos interestelares. El pintor exagera los colores y las líneas de fuerza para transmitir la emoción que revuelve a las nubes. Mario
Navarrosales trae un mito contemporáneo para destacar una alegoría sobre el libre y arbitrario ejercicio de tomar la vida para usarla, favorecida por los actos rutinarios los cuales nos dejan indefensos para captar las intenciones y fines de los tomadores de dediciones. Si aceptamos calladamente el orden manipulador de una tecnología depredadora cualquier vida deja de ser sagrada.

“Taken”
Acrílico y molotow/papel
27×21 cm
2022
