Por: Germán Laris
Saúl García consciente de esto eligió una foto de María Sabina y realizó un esténcil para evangelizar desde la experiencia de un hongo sagrado, que en su fragilidad estaba hecho para inspirar el vuelo. La metáfora entre la diseminación del hongo y la de la pega de impresiones en las calles, Saúl juega con el concepto de la diáspora más que con el de las raíces enormes que los hongos desarrollan a modo de telarañas sobre la tierra. María Sabina que sacralizaba a lo ininteligible, floreció a modo de una inductora cultural de un territorio el cual ella descubrió probando por sí misma y agudizando los cantos intuitivos, con los cuales abrió mundos interiores que entraban por la boca.

«El viaje de sabina»
Stencil/ madera reciclada.
27 x 33.5 cm
