Iskar

Por: Germán Laris

El arte de mutar un vórtice en un sistema piramidal involucra el pensar en lo opuesto, es uno de varias conjugaciones en que Iskar sitúa la antítesis de la idea formal que presenta en su obra. El tratamiento del collage a modo de material para cubrir zonas de color o áreas de niveles diferenciados, define la manera en que la línea sombra desvanecida separa y asocia secuencias de color con una textura visual determinada. El centro de las sensaciones que transmite el vórtice resultara ondulante, en este los bordes establecidos por Iskar surgen por desgarramiento del papel y el aerosol los complementa.

El moverse de la calle a la galería, luego al museo; demuestra que el arte acompaña a las expresiones que por vía del trabajo pueden reivindicar el arte. Iskar no reduce su accionar a el soporte del lienzo o el papel, lo suyo al igual que el impulso de vértigo amplia su rango de abordaje. El globo terráqueo y la pirámide, el limite cuadrado de la madera, moviliza su obra para ensanchar los márgenes de los esclarecimientos.

Si el ilustrador y artista bien Alex Eckman Lawn en términos formales profundiza en el uso de las capaz de segmentos de cromatismo integral, el trabajo de Iskar despliega una intención que une a los campos abstraer o crear sensaciones de volumen. Su obra incursiona en la habilidad de intervenir objetos con el papel roto y adherido por medio de líneas que libremente encuentran un ritmo.

La música adhiere las fracciones a un alocución encadenada, los enlaces cruciales que Iskar reclama con un trazo que compone por etapas, en una pieza desgarra al rostro impreso Venus de Botticelli o comics que nutren los surcos de una huella digital.

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